Los estafadores suelen enviar facturas falsas para engañar a las empresas para que hagan pagos por servicios o productos que nunca solicitaron o recibieron. También suelen notificar a una empresa que la información de un proveedor ha cambiado y proporcionan información falsa para intentar estafar.

  1. Póngase en contacto de inmediato con su entidad financiera para cancelar cualquier pago y explicar lo sucedido.
  2. Si cree que esto ocurrió debido a un intento de phishing, cambie las contraseñas de las cuentas y consulte nuestra guía sobre vulneración de correos electrónicos empresariales.

  1. Revise todas las facturas y pagos para detectar actividad inusual o cambios.
  2. Monitoree sus extractos bancarios y de tarjetas de crédito para detectar movimientos sospechosos.
  3. Desconfíe de las “estafas de recuperación”. Los estafadores suelen ponerse en contacto con usted afirmando que están investigando el incidente y que pueden devolverle el dinero.
  4. Denuncie el incidente en IC3.gov y en BBB Scam Tracker. Si es posible, presente una denuncia a la policía local y guarde la documentación. Puede ser útil durante la investigación.
  5. Haga que sus empleados completen cursos de capacitación y pruebas para ayudarlos a reconocer las señales de phishing y a cómo reaccionar ante solicitudes inusuales de dinero o información.